jueves, 28 de agosto de 2008
miércoles, 27 de agosto de 2008
hoy subí al 60, pedí "$0.90" y poniendo un peso recibí el boleto correspondiente pero 0.20 de vuelto, ilógico no?
Será mucho pedir que termine la semana? Es tan horrible la sensación de impotencia, todo se vuelve enorme y me supera... Para colmo soy mujer e histerica (aunque creo que viene todo junto eso) cualquier cosa me altera, el hecho de haberme relajado y ahora no llegar con las cosas que tengo que hacer por pura desorganización y pelotudeces que se me pasan por la cabeza.. siempre tan culpable, tan idiota. Pf! me aborrezco a mi y mi suceptibilidad (si es que está bien dicho) por qué resulté tan dependiente? Creo que me llaman las fotocopias de biología...
jueves, 21 de agosto de 2008
"María Alejandria Cervantes, de quien deciamos que solo habia de dormir una vez para morir, fue la mujer más elegante y la más tierna que conocí jamás,y la más servicial en la cama, pero también la más severa. (...) Fue ella quien arrasó con la virginidad de mi generación. Nos enseñó mucho más de lo que debíamos aprender, pero nos enseñó sobre todo que ningún lugar de la vida es más triste que una cama vacía."
Crónicas de una muerte anunciada
domingo, 23 de marzo de 2008
La cuarta es la vencida.
Nota: cuando lo terminé de escribir me fascinó y ahora que quedo guardado por ahí y lo volví a leer me pareció uno más del montón... pero creo que es común en mí, en fin se los presento, este es el cuento que debería haber mandado para el concurso literario de 2do año cuando tenía a la adorable Pelossi como prof de lengua.
Son los últimos días de invierno, y ya se siente la llegada de la primavera… Ese aire caluroso, ese aroma que se va asemejando al del verano, esa humedad que nos frisa el pelo y toda esa cantidad de amigos, parejas y familias en los parques disfrutando de la tarde; viendo correr a los perros y detrás de ellos a los niños, dando de comer a las palomas o simplemente intercambiando algunas palabras recostados sobre el pasto.
Era un día agradable, de esos que se prestan para salir a deambular por la ciudad y hacer algún que otro mandado. Comencé a caminar hacia lo de mi amiga en busca de los materiales que me hacían falta para proseguir con la investigación sobre “El Escorial” que debía entregar en pocos días junto a su exposición oral para la que llevaba largo tiempo ensayando y memorizando toda la información. Debía ser perfecta, se entendería cada palabra, cada detalle y podría aclarar todas las dudas y curiosidades de mis colegas, no habría un solo silencio en la que la falsa que teníamos como profesora pudiera hacer una mínima acotación, esta vez iba a ganar yo.
En mi camino me crucé con muchísimos comercios llenos de sonrisas picaras, colores y luces que me incitaban a entrar y comprar lo primero que se me cruzara. Eran uno más llamativo que el otro, pero ese kiosco por el que pasé tres cuadras antes de llegar a lo de Andrea acabó conmigo. Tuve que entrar y adquirir esos confites de chocolate con cobertura de diferentes colores, que llevan largo tiempo en el mercado de las golosinas.
Abrí el paquete con una sonrisa que aparentaba ya haber sacado la nota más alta en mi clase, ingerí el primer confite y automáticamente me perdí en su dulce sabor y crocante textura. Continué masticando y mi mente se prestó a un juego tentando al destino. Comencé a pensar en algo que deseara profundamente y un color de confite con el que se cumpliría en el caso de que al sacar la mano del paquete coincidiera con el que había imaginado. Entonces dije para mis adentros “si sale rojo, dentro de poco me podré ir a vivir sola”. Salió amarillo.
Proseguí pensando esta vez “si sale rojo, mi nota será mayor a ocho”. Salió turquesa.
Una vez más metí la mano en el paquete pensando “si sale rojo, no existe el destino”. Salió marrón.
Soy una persona muy orgullosa y terca, por lo tanto para mí la tercera no es la vencida, siempre hay una cuarta, y por última vez ya en la esquina de la casa de Andrea , aposté al rojo “si sale rojo, todo esto ya estaba escrito”.
Y ocurrió lo tan esperado, metí la mano en el paquete más esperanzada que nunca y el confite rojo ahora se encontraba en la palma de mi mano. Quedé paralizada en el medio de la senda peatonal viéndolo sin poder entenderlo; era rojo realmente, tan rojo que combinaba con toda la sangre que me rodeaba tirada, mientras la gente pedía a gritos la ayuda de un médico.
Son los últimos días de invierno, y ya se siente la llegada de la primavera… Ese aire caluroso, ese aroma que se va asemejando al del verano, esa humedad que nos frisa el pelo y toda esa cantidad de amigos, parejas y familias en los parques disfrutando de la tarde; viendo correr a los perros y detrás de ellos a los niños, dando de comer a las palomas o simplemente intercambiando algunas palabras recostados sobre el pasto.
Era un día agradable, de esos que se prestan para salir a deambular por la ciudad y hacer algún que otro mandado. Comencé a caminar hacia lo de mi amiga en busca de los materiales que me hacían falta para proseguir con la investigación sobre “El Escorial” que debía entregar en pocos días junto a su exposición oral para la que llevaba largo tiempo ensayando y memorizando toda la información. Debía ser perfecta, se entendería cada palabra, cada detalle y podría aclarar todas las dudas y curiosidades de mis colegas, no habría un solo silencio en la que la falsa que teníamos como profesora pudiera hacer una mínima acotación, esta vez iba a ganar yo.
En mi camino me crucé con muchísimos comercios llenos de sonrisas picaras, colores y luces que me incitaban a entrar y comprar lo primero que se me cruzara. Eran uno más llamativo que el otro, pero ese kiosco por el que pasé tres cuadras antes de llegar a lo de Andrea acabó conmigo. Tuve que entrar y adquirir esos confites de chocolate con cobertura de diferentes colores, que llevan largo tiempo en el mercado de las golosinas.
Abrí el paquete con una sonrisa que aparentaba ya haber sacado la nota más alta en mi clase, ingerí el primer confite y automáticamente me perdí en su dulce sabor y crocante textura. Continué masticando y mi mente se prestó a un juego tentando al destino. Comencé a pensar en algo que deseara profundamente y un color de confite con el que se cumpliría en el caso de que al sacar la mano del paquete coincidiera con el que había imaginado. Entonces dije para mis adentros “si sale rojo, dentro de poco me podré ir a vivir sola”. Salió amarillo.
Proseguí pensando esta vez “si sale rojo, mi nota será mayor a ocho”. Salió turquesa.
Una vez más metí la mano en el paquete pensando “si sale rojo, no existe el destino”. Salió marrón.
Soy una persona muy orgullosa y terca, por lo tanto para mí la tercera no es la vencida, siempre hay una cuarta, y por última vez ya en la esquina de la casa de Andrea , aposté al rojo “si sale rojo, todo esto ya estaba escrito”.
Y ocurrió lo tan esperado, metí la mano en el paquete más esperanzada que nunca y el confite rojo ahora se encontraba en la palma de mi mano. Quedé paralizada en el medio de la senda peatonal viéndolo sin poder entenderlo; era rojo realmente, tan rojo que combinaba con toda la sangre que me rodeaba tirada, mientras la gente pedía a gritos la ayuda de un médico.
there she goes again
En ese preciso momento se levantó y fue cuando sintió los pies en el piso más firmes que nunca. Se trasladó hacia donde estaban todos ellos y dijo en voz alta y decidida :- me cansé de estar ahogada en un vaso de agua! Me harté de ser mi versión más triste, más culpable y por sobre todo vulnerable, dar lástima definitivamente no es mi estilo. A lo que nadie dio importancia, entonces se acercó aún más y con una sonrisa pícara pero aún prisionera de aquella presión que recorría su cuerpo integramente en forma de cosquilleo, cortes de aire y más, dijo:- No me ven? hoy más que nunca deseo ser esa que ama a sus amigos, disfruta de la mentira de "estar sola hace bien", se enamora una vez más de la música sin sufrir y aprende a caminar por decimo quinta vez en su vida. Desde hoy por lo menos por un tiempo quiero poder ultilizar mi dedo mayor elevado como contestación a muchos problemas o simplemente como desmotración de una alegría inentendible. Archivo, no olvido. Así soy yo, y le digo no, al escribir y tirar, hablar y retractarse.
Fue entonces cuando muchos se fueron levantando con distintas excusas, mientras que otros pensativos aplaudían o acentían con la cabeza como si fuese un buen signo, el único problema es que ella, aún no logra desifrar sus caras.
Fue entonces cuando muchos se fueron levantando con distintas excusas, mientras que otros pensativos aplaudían o acentían con la cabeza como si fuese un buen signo, el único problema es que ella, aún no logra desifrar sus caras.
miércoles, 5 de marzo de 2008
here i am once again i'm torn into peaces
No voy a disfrazas mis palabras con las que tantos textos te escribí ya, simplemente necesito que quedé acá la muestra de mi fiel pensamiento,desde las más mínimas pequeñeses hasta todas las frases en tus paredes, todas las canciones, hábitos, lugares y sentimientos que compartimos y demostramos alguna vez, exactamente todo lo que nos haga recordar tanto como a los que lo vieron desde afuera, van a ser nuestro, puramente nuestro; te amo, es lo más sincero que tengo para decirte y eso es para siempre.
jueves, 28 de febrero de 2008
4 in the morning.
Segura de sentirte cada vez más distante de mí, pero aúun no convencida de retomar mi vida sin vos a mi lado, te pienso, o más bien, me recuerdo pensándote tan profundamente... Recostada dónde en algún momento no tan lejano, sentí la unión de nuestros cuerpos. Tantas sensaciones, tantos recuerdos, tanto es el amor que nos unía y aunque parezca mentira hoy se ve tan desgastado.
Millones de palabras y miradas archiva mi pasado y mi mente va por la galería de besos que nos dimos evitando siempre el camino hacia el olvido.
Era todo demasiado perfecto, sí, recién hoy puedo aceptar y entender el significado de la palabra "demasiado" en mi vocabulario...
Incríble como se dió todo desde unn principio, asombroso nuestro trato actual lleno de ciclotimia, bipolaridad, miradas desencontradas y una cuota de lágrimas a causa de una angustia casi inexplicable. Tus apariciones pueden venir acompañadas desde escalofríos hasta las frases más hermosas al oído.
Tengo aún después de todo, las esperanzas de que las vueltas de la vida nos mantengan en un camino cercano, dónde lo cotidiano sea cruzarte y pueda vivir con eso, aunque exista la posibilidad de que en un principio parezca una tortura.
Soy culpable, cómo es de costumbre en mi ser, de haberme entregado a vos y que tengas poder sobre mí, que puedas hacer y deshacer de mí cómo y cuándo quieras, pero tengo que aceptar que esto a su vez me dió muchísimas alegrías a tu lado, es sólo que en estos precisos instantes sin darte cuenta me vas desterrando de tu vida poco a poco y cuesta asimilarlo.
Millones de palabras y miradas archiva mi pasado y mi mente va por la galería de besos que nos dimos evitando siempre el camino hacia el olvido.
Era todo demasiado perfecto, sí, recién hoy puedo aceptar y entender el significado de la palabra "demasiado" en mi vocabulario...
Incríble como se dió todo desde unn principio, asombroso nuestro trato actual lleno de ciclotimia, bipolaridad, miradas desencontradas y una cuota de lágrimas a causa de una angustia casi inexplicable. Tus apariciones pueden venir acompañadas desde escalofríos hasta las frases más hermosas al oído.
Tengo aún después de todo, las esperanzas de que las vueltas de la vida nos mantengan en un camino cercano, dónde lo cotidiano sea cruzarte y pueda vivir con eso, aunque exista la posibilidad de que en un principio parezca una tortura.
Soy culpable, cómo es de costumbre en mi ser, de haberme entregado a vos y que tengas poder sobre mí, que puedas hacer y deshacer de mí cómo y cuándo quieras, pero tengo que aceptar que esto a su vez me dió muchísimas alegrías a tu lado, es sólo que en estos precisos instantes sin darte cuenta me vas desterrando de tu vida poco a poco y cuesta asimilarlo.
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