domingo, 23 de marzo de 2008

La cuarta es la vencida.

Nota: cuando lo terminé de escribir me fascinó y ahora que quedo guardado por ahí y lo volví a leer me pareció uno más del montón... pero creo que es común en mí, en fin se los presento, este es el cuento que debería haber mandado para el concurso literario de 2do año cuando tenía a la adorable Pelossi como prof de lengua.


Son los últimos días de invierno, y ya se siente la llegada de la primavera… Ese aire caluroso, ese aroma que se va asemejando al del verano, esa humedad que nos frisa el pelo y toda esa cantidad de amigos, parejas y familias en los parques disfrutando de la tarde; viendo correr a los perros y detrás de ellos a los niños, dando de comer a las palomas o simplemente intercambiando algunas palabras recostados sobre el pasto.
Era un día agradable, de esos que se prestan para salir a deambular por la ciudad y hacer algún que otro mandado. Comencé a caminar hacia lo de mi amiga en busca de los materiales que me hacían falta para proseguir con la investigación sobre “El Escorial” que debía entregar en pocos días junto a su exposición oral para la que llevaba largo tiempo ensayando y memorizando toda la información. Debía ser perfecta, se entendería cada palabra, cada detalle y podría aclarar todas las dudas y curiosidades de mis colegas, no habría un solo silencio en la que la falsa que teníamos como profesora pudiera hacer una mínima acotación, esta vez iba a ganar yo.
En mi camino me crucé con muchísimos comercios llenos de sonrisas picaras, colores y luces que me incitaban a entrar y comprar lo primero que se me cruzara. Eran uno más llamativo que el otro, pero ese kiosco por el que pasé tres cuadras antes de llegar a lo de Andrea acabó conmigo. Tuve que entrar y adquirir esos confites de chocolate con cobertura de diferentes colores, que llevan largo tiempo en el mercado de las golosinas.
Abrí el paquete con una sonrisa que aparentaba ya haber sacado la nota más alta en mi clase, ingerí el primer confite y automáticamente me perdí en su dulce sabor y crocante textura. Continué masticando y mi mente se prestó a un juego tentando al destino. Comencé a pensar en algo que deseara profundamente y un color de confite con el que se cumpliría en el caso de que al sacar la mano del paquete coincidiera con el que había imaginado. Entonces dije para mis adentros “si sale rojo, dentro de poco me podré ir a vivir sola”. Salió amarillo.
Proseguí pensando esta vez “si sale rojo, mi nota será mayor a ocho”. Salió turquesa.
Una vez más metí la mano en el paquete pensando “si sale rojo, no existe el destino”. Salió marrón.
Soy una persona muy orgullosa y terca, por lo tanto para mí la tercera no es la vencida, siempre hay una cuarta, y por última vez ya en la esquina de la casa de Andrea , aposté al rojo “si sale rojo, todo esto ya estaba escrito”.
Y ocurrió lo tan esperado, metí la mano en el paquete más esperanzada que nunca y el confite rojo ahora se encontraba en la palma de mi mano. Quedé paralizada en el medio de la senda peatonal viéndolo sin poder entenderlo; era rojo realmente, tan rojo que combinaba con toda la sangre que me rodeaba tirada, mientras la gente pedía a gritos la ayuda de un médico.

there she goes again

En ese preciso momento se levantó y fue cuando sintió los pies en el piso más firmes que nunca. Se trasladó hacia donde estaban todos ellos y dijo en voz alta y decidida :- me cansé de estar ahogada en un vaso de agua! Me harté de ser mi versión más triste, más culpable y por sobre todo vulnerable, dar lástima definitivamente no es mi estilo. A lo que nadie dio importancia, entonces se acercó aún más y con una sonrisa pícara pero aún prisionera de aquella presión que recorría su cuerpo integramente en forma de cosquilleo, cortes de aire y más, dijo:- No me ven? hoy más que nunca deseo ser esa que ama a sus amigos, disfruta de la mentira de "estar sola hace bien", se enamora una vez más de la música sin sufrir y aprende a caminar por decimo quinta vez en su vida. Desde hoy por lo menos por un tiempo quiero poder ultilizar mi dedo mayor elevado como contestación a muchos problemas o simplemente como desmotración de una alegría inentendible. Archivo, no olvido. Así soy yo, y le digo no, al escribir y tirar, hablar y retractarse.
Fue entonces cuando muchos se fueron levantando con distintas excusas, mientras que otros pensativos aplaudían o acentían con la cabeza como si fuese un buen signo, el único problema es que ella, aún no logra desifrar sus caras.

miércoles, 5 de marzo de 2008

here i am once again i'm torn into peaces

No voy a disfrazas mis palabras con las que tantos textos te escribí ya, simplemente necesito que quedé acá la muestra de mi fiel pensamiento,desde las más mínimas pequeñeses hasta todas las frases en tus paredes, todas las canciones, hábitos, lugares y sentimientos que compartimos y demostramos alguna vez, exactamente todo lo que nos haga recordar tanto como a los que lo vieron desde afuera, van a ser nuestro, puramente nuestro; te amo, es lo más sincero que tengo para decirte y eso es para siempre.

jueves, 28 de febrero de 2008

4 in the morning.

Segura de sentirte cada vez más distante de mí, pero aúun no convencida de retomar mi vida sin vos a mi lado, te pienso, o más bien, me recuerdo pensándote tan profundamente... Recostada dónde en algún momento no tan lejano, sentí la unión de nuestros cuerpos. Tantas sensaciones, tantos recuerdos, tanto es el amor que nos unía y aunque parezca mentira hoy se ve tan desgastado.
Millones de palabras y miradas archiva mi pasado y mi mente va por la galería de besos que nos dimos evitando siempre el camino hacia el olvido.
Era todo demasiado perfecto, sí, recién hoy puedo aceptar y entender el significado de la palabra "demasiado" en mi vocabulario...
Incríble como se dió todo desde unn principio, asombroso nuestro trato actual lleno de ciclotimia, bipolaridad, miradas desencontradas y una cuota de lágrimas a causa de una angustia casi inexplicable. Tus apariciones pueden venir acompañadas desde escalofríos hasta las frases más hermosas al oído.
Tengo aún después de todo, las esperanzas de que las vueltas de la vida nos mantengan en un camino cercano, dónde lo cotidiano sea cruzarte y pueda vivir con eso, aunque exista la posibilidad de que en un principio parezca una tortura.
Soy culpable, cómo es de costumbre en mi ser, de haberme entregado a vos y que tengas poder sobre mí, que puedas hacer y deshacer de mí cómo y cuándo quieras, pero tengo que aceptar que esto a su vez me dió muchísimas alegrías a tu lado, es sólo que en estos precisos instantes sin darte cuenta me vas desterrando de tu vida poco a poco y cuesta asimilarlo.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Relato de un beso soñado despierta

Creo que si las cosas no se hubieran dado de esta manera, jamás podría haber contado esta historia que me recorre de pies a cabeza, tantopor fuera como por dentro.
Recuerdo mejor que nunca aquel día, aunque no haya ocurrido. Sí, sueño mucho despierta; pero esta vez sucedería tal cuál mi imaginación me lo permitió ver.
Allí estaría esperándote puntualmente, como pocas y casi nulas veces pasa en nuestros encuentros. El sol, parecería sonrojarme como si me hubiera acompañado durante largas horas de un día caluroso, sin embargo, al llegar a esa esquina las nubes lo taparon y anciaron mis ganas de esperarte sin tener que cubrirme bajo algún negocio.
Cada semáforo verde significaba la búsqueda fija de la única linea de colectivos con la que sabemos llegar. Mis ojos se detenían en cada abrir y cerrar de sus ruidosas puertas, y mi corazón volvía a su pulso normal al notar que no bajarías en aquel que yo creía.
Algo cansada de esperar ya que la búsqueda era intensiva y llevaba varios semáforos, decidí sentarme junto a la entrada de aquel local que se caracterizaba por su blancura.
Pasaron algunos semáforos más (aprendí a no contarlos porque me pierdo) y por fin logré reconocerte ya a mitad de cuadra entre la tanta gente que hacía cola para bajar.
Tus ojos claros brillaban algo más de lo común y tu sonrisa se mantenía intacta, fresca, hermosa como siempre... Bajaste con esa lentitud que tenés para caminar y mostraste algo de rapidéz en tus siguientes pasos para llegar hasta mí con la intensión de abrazarme.
En ese preciso momento, mientras me tenías envuelta en tus brazos, sentí el impulso más hermoso, el de besarte frente a todos sin importar lo que pensaran al ver esa imagen, que para mi, es la mayor muestra de amor existente. (Incluso recuerdo que me hayas comentado que me encontras bella al hacerlo y que debería verme)
Respiré profundo, corto, sin sonido y enfrenté a tus labios lentamente. Los rocé y jugué con ellos por milésimas de segundo.
Y mientras me hundía en tus ojos que habían reconocido y aceptado el mensaje de mi mirada, acaricié tu rostro y continué por tu cuello, llegando a tu pelo.
Entonces por fín de besé y el mundo se congeló en ese instante de largos segundos en el que tus manos pasearon desde mis hombros hatas casi mis caderas.
Realmente nada parecía importarnos. El ruido y estrés de los autos y sus pasajeros, sonaban como música de fondo. La luz del mediodía parecía iluminarnos como si fuesemos las estrellas de la esquina. Incluso no sé percibía ningún movimiento que no perteneciera a nuestra anatomía.
Me alejé de tu boca tan deseada dándole fin a ese maravilloso momento y pude ver en tu cara esa sonrisa llena de felicidad de la cuál tan orgullosa me siento. Mostraba más satisfacción de la que cualquier persona que te llegara a amar como yo, pediría o pudiera esperar.
Te tomé de la mano para comenzar a caminar y te dirigí un suave "hola", al que me respondiste "no veía la hora de llegar" mientas emprendiamos viaje.
Caminamos, sin siquiera tener la intensión de fijarnos si realmente se había congelado o no el mundo, si habían notado todo ese amor que nos unía. Estabamos, una vez más, solamente vos y yo, caminando.